viernes, 21 de diciembre de 2012

Me pido tiempo, ¿y tú qué te pides?


Es importante recordar que además de unos regalitos hay otras cosas necesarias que deberían estar entre los paquetes.
El mejor regalo para tus hijos e hijas es TIEMPO. Tiempo es sinónimo de amor, de afecto, de cariño. ¡ Me lo pido! Pasar más tiempo con los míos. Comparte tu tiempo, tus abrazos, tus besos, tus sonrisas y tu amor.

Pasar tiempo con tus hijos e hijas  es una actividad importante dentro del vínculo familiar, pues mientras estés más con ellos y ellas, tendrás muchas oportunidades de reforzar sus valores, mejorar sus habilidades y de prepararlos  para el futuro.

Algunos padres y madres no pueden, aunque quisieran, pasar tiempo "de calidad" con sus hijos e hijas.  Lo cierto es que nuestro país está muy mal situado en el ranking internacional en lo que se refiere a medidas que fomenten   la conciliación familiar desde las empresas o desde el gobierno, y este factor tampoco ayuda...

Debemos aprovechar el poco tiempo que se pasa con los hijos e hijos para acercase más a ellos, escuharlos y disfrutar de su compañía.

¡El tiempo que se dedique a los hijos e hijas , será el tesoro más valioso que se les puedan otorgar!

Me pido Tiempo... ¿y tú que te pides?




jueves, 20 de diciembre de 2012

Las ocho "B" de la Crianza con Apego

La familia Sears ha defendido durante muchos años la Crianza con Apego, son los creadores del término "Attachment parenting" (crianza con apego). El papá William Sears, pediatra, y la mamá , enfermera, han criado 8 hijos, muchos de los cuales siguen este legado familiar y ya con nietos; han escrito más de 40 libros sobre pediatría y crianza. 

Algunos de sus seguidores en España son Rosa Jové y Carlos González.

Han asignado las "8 B de la crianza con Apego" a los principios de un estilo basado en la cercanía, el respeto y la atención continua. Han tomado como premisa que las necesidades de los bebés y sus deseos son una misma cosa durante los primeros meses de vida, incluso durante los primeros años. Estas premisas suponen un cuidado cariñoso donde se responda a las necesidades del bebé, tanto fisiológicos como emocionales.

El hecho de no cumplir las 8 "B" no significa que el bebé no reciba una crianza cariñosa y respetuosa. En ocasiones hay circunstancias médicas o familiares que impidan cumplir alguno de los principios.
Las ocho "B" de la crianza con apego (lo denominan así porque sus palabras empiezan por B en inglés):

Birth bonding: lazos afectivos desde el nacimiento

La unión piel con piel con el bebé fomenta la creanción de un vínculo temprano. Las hora y los días después del parto son un período de máxima sensibilidad tanto para la madre como para el bebé y necesitan contacto mutuo. Los bebés necesitan intensamente, de la presencia física de uno de los padres, que responda a sus señales con prontitud y sensibilidad. Las separaciones prolongadas o frecuentes pueden interferir con el desarrollo de un apego seguro con el padre o la madre y tener efectos en el desarrollo psicológico y emocional a largo plazo.

http://www.facebook.com/mamaeslaleche

Breastfeeding: lactancia materna

Es un componente primordial para fortalecer el vínculo afectivo entre la madre y el bebé, y está íntimamente relacionada con la premisa anterior de crear lazos afectivos desde el nacimiento.
 La lactancia materna es el mejor alimento para el recién nacido. Es el más completo desde el punto de vista nutricional, pero también proporciona consuelo y un contacto único entre madre e hijo/a.



Babywearing: llevar al bebé encima

Al portear (llevar a los bebés en brazos o en portabebés) están al resguardo, en contacto directo con la persona que los lleva. Se sientesn más protegidos y permanencen es un estado de vigila tranquila que les permite asimilar mejor lo que sucede en su entorno.

Beding close to baby: dormir cerca del bebé.

Dormir con el bebé en la misma cama o cerca de él es una fórmula utilizada por muchas familias con niños pequeños. Al dormir acompañado se evita la angustia de separación que experimentan algunos niños durante la noche, haciendo que duerman más y descansen mejor.
Ayuda a los niños a aprender que el sueño es un momento agradable y que no está solo.
En los casos en los que el bebé es amamantado, el colecho (derivado del término inglés co-sleeping) es además un método práctico pues tienen el pecho a su disposición en cualquier momento. 

Belief in the language of valur of your baby´s cry: confianza en el valor de su llanto como lenguaje.

El llanto es la forma que tiene el bebé para comunicarse. Si no respondemos a su llamada (llanto) los bebés se sentirán no antendidos y pensarán que su forma de comunicación no es válida; la próxima vez llorarán más alto o antes ante cualquier molestia.


Beware of baby trainers: tener cuidado con los "adiestramentos"

Un estilo de crianza rígida basada en relojes y calendarios no es una forma natural de cuidar a un bebé. Esto no quiere decir que no haya rutinas o normas, pero no hay que olvidar que las necesidades del bebé están por encima de los horarios y de los deseos de los adultos.
Los métodos de "adiestramento" provocan desconfianza en los niñose niñas  y un alejamiento entre los padres y el bebé, cuando la crianza de los hijos/as debería estar basada principalmente en la confianza.

Balance: mantener el equilibrio 

Ni autoritarios ni permisivos, Los padres y madres deben encontrar el equilibrio en nuestro estilo de crianza, Los niños y niñas nos enseñan y vamos aprendiento a encontrar el equilibrio entre una crianza positiva y "carpichosa".

Both: Ambos

La participación en la crianza de los bebés debe ser igualmente tanto por los padres como por las madres. Ambos deben estar involucrados en el cuidado de los niños y niñas, en atender sus demandas, su educación, tanto durante el día como la noche.
Además, la compenetración entre papá y mamá es clave para crear un vínculo familiar saludable. La empatía y el respecto entre los miembros de la familia, tanto entre los padres como entre los padres y los hijos e hijas, genera un ambiente de reciprocidad en el que el niño o niña se siente seguro, a gusto, y aprende también a tratar a los demás con respecto.




Más información:  http://www.askdrsears.com/

viernes, 14 de diciembre de 2012

Crianza Positiva


Educar en positivo (crianza con apego, con amor, crianza desde el corazón) supone un ejercicio donde los padres y madres tienen un interés por el niño o la niña, lo cuidan, lo ayudan al desarrollo de sus capacidades, de manera no violenta y ofreciendo reconocimiento y orientación que permita su pleno desarrollo.

La Convención sobre los derechos del niño de Naciones Unidas reconoce a las familias como un grupo fundamental de la sociedad y el medio idóneo para el crecimiento de los niños y las niñas. Crecer en un entorno familiar que les proporcione seguridad, amor y comprensión es la mejor manera de asegurarles su normal y pleno desarrollo físico, emocional y social.

Educar es un proceso que tiene como objetivo formar a la persona, enseñarle a vivir y a convivir. Para ello, la educación contempla distintos aspectos:
• adquirir conocimientos,
• desarrollar valores,
• participar activamente en la comunidad,
• adquirir un criterio propio y responsabilizarse de las decisiones y comportamientos personales,
• vivir, reconocer, comprender y saber expresar emociones y afectos.
La educación no es sólo un proceso individual. Somos seres sociales y necesitamos aprender a ser persona con otros.


lunes, 10 de diciembre de 2012

Educar en Positivo



Esta semana hablaremos sobre la EDUCACIÓN EN POSITIVO.
 
Educar en positivo y desde el buen trato significa educarles sin recurrir a gritos, insultos, amenazas, humillaciones, azotes o cachetes. Estos castigos causan en los niños y las niñas dolor, tristeza, miedo, soledad, culpabilidad y baja autoestima, y está demostrado que no son eficaces en la educación de los hijos e hijas.



 


¿Quieres conocer más?

Este viernes estaré en Cangas en O Manancial (Calle Cega, 8-1º) hablando sobre este tema.
De 18 a  20 horas, aportación 5€

Allí nos vemos.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Castigar No es Educar

En casi todas las sociedades se castiga físicamente a los niños y niñas. Dos características clave definen el castigo físico: la violencia física contra la niñez y el concepto del castigo como respuesta al mal comportamiento.

Según un estudio publicado por Save The Children, en España el 47 por ciento de los padres y madres españoles piensan que pegar es necesario para educar a un niño o niña de cualquier edad; el dos por ciento de ellos opinan que es necesario con frecuencia y el 27 por ciento admitieron haber golpeado a sus hijos o hijas tres veces el mes anterior. No se registra ninguna diferencia entre los géneros o clases sociales, pero las mujeres son más proclives a aprobar el uso del castigo corporal y las personas con niveles de educación más altos parecen usarlo menos.


El balance de los resultados de los estudios es claro. El castigo físico es eficaz hasta cierto punto para asegurar el “cumplimiento inmediato” de una orden por parte de los niños y niñas (aunque no necesariamente más eficaz que otros métodos). Sin embargo, paradójicamente esta solución facilista para los padres, madres y maestros(as) no surte efecto en el largo plazo. Los niños y niñas pueden cumplir las órdenes de las personas adultas inmediatamente después de ser golpeados, pero los estudios sugieren que los pequeños/as a menudo no recuerdan por qué fueron golpeados y se abstendrán de portarse mal sólo si enfrentan la amenaza inminente de ser golpeados. El castigo físico no ayuda a los niños y niñas a desear portarse bien ni les enseña la autodisciplina u otras conductas alternativas; todo lo contrario, les endurecen rápidamente ante la experiencia, salvo desde luego, que ésta sea tan extrema que les ocasiones lesiones graves (citado por Save the Children en “Poniendo fin al castigo físico contra la niñez”, 2003).


Los estudios demuestran que el castigo físico tiene consecuencias psicológicas sumamente perjudiciales para los niños y niñas, tanto a corto como a largo plazo. Los resultados de cinco estudios recientes acerca de los efectos del castigo corporal sobre los niños y niñas estadounidenses revelan que el castigo corporal aumenta el riesgo de desarrollar problemas sociales y psicológicos graves entre los niños y niñas, como violencia
física y depresión (citado por Save the Children en “Poniendo fin al castigo físico contra la niñez”, 2003)
El mensaje más poderoso y generalmente involuntario que transmite el castigo físico a la mente de un niño o niña es que la violencia es una conducta aceptable, que está bien que una persona más fuerte use la fuerza para coaccionar a una persona más débil. De manera que una importante consecuencia del castigo corporal durante la infancia, es la agresión y el comportamiento delincuencial y antisocial durante la niñez y también, más adelante, en la adultez. Esta propensión a la violencia aumenta proporcionalmente según el grado de severidad del castigo (citado por Save the Children en Poniendo fin al castigo físico contra la niñez, 2003).

ALGUNOS EFECTOS DEL CASTIGO FÍSICO EN LOS NIÑOS Y NIÑAS:
• Daña su autoestima, genera un sentimiento de poca valía y promueve expectativas
negativas respecto a sí mismo.
• Les enseña a ser víctimas. Existe la creencia extendida de que la agresión hace más fuertes a las personas que la sufren, les “prepara para la vida”. Hoy sabemos que no sólo no les hace más fuertes, sino que se hacen más proclives a convertirse repetidamente en víctimas.
• Interfiere en sus procesos de aprendizaje y en el desarrollo de su inteligencia, sus sentidos y su emotividad.
• Aprenden a no razonar. Al excluir el diálogo y la reflexión, dificulta la capacidad para establecer relaciones causales entre su comportamiento y las consecuencias que de él se derivan.
• Les hace sentir soledad, tristeza y abandono.
• Incorporan a su forma de ver la vida una visión negativa de las demás personas y de la sociedad como un lugar amenazante.
• Crea un muro que impide la comunicación con sus padres y sus madres y daña los vínculos emocionales creados entre ambos.
• Les hace sentir rabia y ganas de alejarse de casa.
• Engendra más violencia. Enseña que la violencia es un modo adecuado para resolver
los problemas.
• Los niños y niñas que han sufrido castigo físico pueden presenta dificultades de integración social.
• No se aprende a cooperar con las figuras de autoridad, se aprende a someterse a las normas o a transgredirlas.
• Pueden sufrir daños físicos accidentales. Cuando alguien pega se le puede “ir la mano” y provocar más daño del que esperaba
.




lunes, 19 de noviembre de 2012

Hijos e hijas de la violencia de género

El próximo domingo 25 de noviembre se conmemora el Dia contra la eliminación de la violencia de género; pero ¿qué pasa con los niños y niñas que viven en este ambiente?

En los últimos tiempos, en nuestro país, la violencia contra las mujeres está recibiendo una mayor atención social e institucional respecto a etapas anteriores; siendo la Ley Orgánica I/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género un ejemplo de dicha atención. Asimismo existe una mayor sensibilización con el fenómeno desde todos los ámbitos de la sociedad, de modo que el estudio, la atención y la intervención con estas víctimas es mayor y más efectivo. 


A pesar de este panorama favorable, los hijos e hijas de las mujeres en situaciones de violencia de género todavía no han recibido una atención especializada e integral. La vivencia de la violencia de género en el ámbito familiar se ha demostrado que es también causante de efectos negativos para los hijos e hijas de mujeres víctimas. Independientemente de la edad de los menores, sufrir violencia de forma directa, tal como malos tratos físicos o emocionales, o de manera indirecta siendo testigo de la violencia que sufren sus madres tiene repercusiones negativas para el desarrollo evolutivo, emocional, cognitivo y social de los menores.
En España, hasta el momento, no se ha publicado ningún libro referido a niños y niñas víctimas de violencia de género. Tras un exhaustivo rastreo bibliográfico en las principales bases de datos de psicología social sobre el tema,  apenas existen publicaciones en castellano, y en los escasos existentes siempre se repiten las mismas referencias bibliográficas. Tampoco se incluyen los datos sobre estas víctimas en los sistemas de recogida de información sobre la problemática; el único seguimiento estadístico que se realiza es a nivel de Comunidades Autónomas que señalan datos sobres los niños y niñas que residen con sus madres en las casas de acogida. 
Save the Children (2006) publica un informe sobre la situación de estas víctimas en España y   el enfoque generalizado de la protección y atención a los niñas y niñas es garantizarles la atención a través del apoyo de sus madres, no a través de medidas de apoyo psicosocial específicas y adaptadas a sus características y necesidades. En síntesis, los niños y niñas son tratados como objetos de protección y no como sujetos de derechos.


Formas de manifestación:
-Testigos: presencian gran parte de los actos violentos, gritos, insultos, marcas físicas de los golpes, perciben  el terror de sus madres y conocen la capacidad dañina de su padre por lo que es también una amenaza para ellos.
Ser testigo de violencia de género puede ser tan traumático para los niños/as como ser víctima de abusos físicos o sexuales. De tal modo, los  niños y niñas que han vivido o que viven situaciones de violencia de género hacia las parejas, hacia sus madres, en el ámbito familiar presentan alteraciones físicas, emocionales y conductuales; tal que puede concluirse que viven una situación de maltrato infantil.
El menor sufre las consecuencias psicológicas, en ocasiones físicas, de la violencia continuada ejercida hacia la madre. De modo que la violencia profesada directamente hacia la mujer, también puede ser directamente ejercida hacia el menor.

Consecuencias del maltrato
La violencia altera el desarrollo de los menores tanto a corto, medio y largo plazo en diferentes esferas de sus vidas. La infancia expuesta a la violencia de género  presenta una serie de alteraciones superponibles al patrón descrito en otras formas de maltrato.
Los y las profesionales señalan que los efectos que provoca esta situación en los menores depende de aspectos tales como  la mayor o menor cantidad de tiempo que en niño o niña estén expuestos a las situaciones violentas; el tipo de violencia que sufre (física, emocional tanto directa como indirecta, etc.); la edad del menor; la relación paterno-filial y la posibilidad de recibir, o no, ayuda especializada (Ángeles Espinosa, 2004). De tal modo, estas variables determinan que las consecuencias sean más o menos graves.
Según la edad, las consecuencias de la violencia son diferentes, y a su vez, estos 
pueden identificarse a través de indicadores conductuales, emocionales, físicos, 
cognitivos y sociales.

Síntomas de estrés postraumático: Insomnio, pesadillas recurrentes, fobias, ansiedad,
 re - experimentación del trauma y trastornos disociativos.

Respuestas emocionales y de comportamiento
Rabia. Cambios repentinos de humor. Ansiedad. Sensación de desprotección y vivencia 
del mundo como algo amenazante. Sentimientos de culpa (ser el responsable de los conflictos entre sus padres o de lo ocurrido o de no haber hecho algo para evitar la violencia). Dificultad en la expresión y manejo de emociones. Negación de la situación violenta o restar importancia a la situación vivida.


  ¿Quieres conocer más sobre el tema? El próximo jueves 29 de noviembre, realizo una ponencia sobre el tema en Arcade.